Difícil encontrar un Bogotano a quien no le guste una tasa de chocolate con queso, y no solo porque resulta ser el sustento mañanero de la mayoría de mis coterráneos, también le suma que es simplemente delicioso, compite con el aguapanela con clavos y canela, y el compañero infaltable de harina – roscón, almojábana, pan de Sagú, mogolla y hasta arepa. Eso me recuerda que los panaderos bogotanos son de los mejores de la región.

Pero escribo esto pensando en el chocolate ( y hago babas) y es que en los 3 últimos meses han ocurrido varios eventos relacionados con el Cacao Colombiano que vale el tiempo mencionarlos por todo lado.

El 19 y 20 de septiembre,  estuvo abierta la Casa de Chocolate en Bogotá, ¡una cosa de locos!, literal, terminé catatónico e hiperactivo con tanto chocolate, de tantos sabores, colores, texturas, presentaciones, un niño chiquito y hasta molesto para con los expositores, pidiendo muestras gratis de barras, coberturas, bombones, e indeciso por cual no comprar.

29 expositores reunidos en pocos metros cuadrados, y la gran novedad para este servidor, y es que nuestro cacao (el cacao colombiano, es calidad exportación)

Eso de desvivirse por comprar chocolates extranjeros, queda casi en el olvido después de probar tanta maravilla, lo único que me hizo falta fue el queso, jaja, conocí variedades, regiones, tipos, y cultivadores, y me acerqué a un mundo donde Willie Wonka y los ferreros eran antes dueños y señores. (exagero).

También me entero del premio El Cacao de Oro, que lleva desde hace dos años valorando el esfuerzo de los mejores cacaos de origen de Colombia,  El ganador de esta 3ra versión, fue la Asociación Guardabosques de la Sierra Nevada de Santa Marta, Magdalena, que hará parte de una misión exportadora en Suiza y podrá asistir al Salón del Chocolate de París en octubre del 2015, le siguió en 2do lugar CORPOTEVA de Tumaco, Nariño y de 3ro ASOBOSQUES del Bagre, Antioquia.,

Y hace poco me entere que quienes estuvieron de 2dos, la gente de Tumaco y productores independientes de Aracataca y Ciénaga, de Magdalena ganaron el premio a la ‘Excelencia Extranjera’ en el Salon du Chocolat de París.

Y ahora que escribo todo esto y veo las fotos que tomamos, antoja estar en esas fincas productoras de cacao y chocolate, aprender del oficio, por el placer de los sentidos que producen el chocolate y el gusto de ver campesinos y empresarios de nuestra tierra poniendo en alto el nombre de nuestro país.

Así que la próxima vez que escuchen algo relacionado con el chocolate colombiano, no se pierda ir, y gozarse la experiencia. No por nada le dicen la droga del amor.

¡¡Imaginen las ganas que dan pos tanta comelona, ustedes imaginaran de que!!

Hacer un comentario