Seguro han escuchado o leído esa historia donde un cliente le reclama a un técnico por el costo que le cobra por solo apretar un tornillo, y este se justifica por saber cuál tornillo apretar. Pues bueno de algo así trata este post, un consultor no es solamente bueno por responder o ayudar a responder un problema cual si sacara el conejo de su sombrero de experiencias y “la solución es esta”. Se reconoce en un buen asesor quien ayude a definir claramente cuál es el problema.

De un tiempo para acá y fruto del trabajo en casi todas las empresas y emprendedores con los que me he sentado en los últimos años, me he sostenido en un discurso al que le he venido afilando lápiz para ayudar y responder a la resistencia al cambio de las organizaciones versus la exigencia del mercado por la Transformación Digital, la Innovación y cualquier otro termino y campaña de moda.

Últimamente nuestros deseos, de no solo mantenernos a flote, sino de mejorar y cambiar nos han pillado juntos en eventos de innovación, conferencias, workshops, diplomados, maestrías, talleres de cambio empresarial, hackatons, bootcamps, coaching, mentorías y retiros en los que abrazamos árboles y desconocidos.

Francamente me cuesta trabajo mantenerme ecuánime frente a quienes se rinden, y me critico duramente el hecho mismo de cuestionarlos, pues además de lo obvio “No soy quien para meterme en la vida ajena.

De las conversaciones más impactantes que he tenido con buenos amigos dueños de empresa, son donde me cuentan del porqué están cerrando sus negocios, e impacta más cuando conozco esos proyectos desde sus inicios, cómo en meses y años de duro trabajo se forjan emporios, sus agendas se llenan de citas, reuniones, chicharrones, cómo los inversores llenaron sus arcas, cómo viajaron a ferias, exposiciones y congresos, y después de tanta fanfarria de “foforro laboral” y trasnochadas, hoy se sientan a explicarme que cierran, que venden, que ya no hacen parte de su propia empresa, que se

Con el largo, afilado y “poco decente” cuchillo, se acerca el matarife al asustado animal y le asesta el golpe de gracia, el verdugo que no siempre es el dueño, pone punto final a esa historia y se pone en fila para el siguiente.

Me gusta la idea de emprender que arroja esta definición

Emprender es Empezar algo en especial cuando exige Esfuerzo, Trabajo, Importancia y Envergadura

Porque así bailar, cantar, leer, correr, todo lo que nos puede llegar a representar un gran esfuerzo nos hace emprendedores y nos acostumbramos a serlo.

Puede ser un dolor de cabeza enseñarles a estudiantes que las presentaciones de negocio, difieren mucho de las académicas, pero puede ser un verdadero dolor de riñones (que es muy cabrón) enseñarles a los docentes que exijan presentaciones comerciales. No que abandonen los habituales factores que nos han hecho por años ganar la nota, sino que los alineen con la negociación, el mercado, la oferta de valor, entre otros. Tendrás que recorrer muchos infiernos de "Así lo hemos hecho por años", "La Universidad exige..", "El tiempo con los estudiantes…," , "

Era un viernes, 6 de la tarde y empezaron a llegar los más de 50 niños con maletas, y la hoja de permisos de papá y mamá, en la que dejaban que sus retoñitos nos acompañaran hasta el domingo en la tarde.

Era la primera vez que con la excusa de crear empresa estarían fuera de casa por 50 y pico horas. Y así , y después de dar los protocolos de rigor, iniciamos el primer talles de Innovación, ciencia y tecnología que se ofrece en un municipio de Cundinamarca. A jóvenes de 9, 10 y 11 de un par de colegios de la región.

Empresarios y emprendedores con ideas de negocio innovadoras en hotelería, viajes,  gastronomía, eventos, transporte y demás temas relacionados con la industria de turismo, le apuestan al emprendimiento desarrollando ideas de negocio en un fin de semana, 54 horas de trabajo continuo dedicados a empujar ideas y exprimir neuronas, dirigidas a crear Startups relacionadas con la industria turística para distintas regiones de Latinoamérica.

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