Era un viernes, 6 de la tarde y empezaron a llegar los más de 50 niños con maletas, y la hoja de permisos de papá y mamá, en la que dejaban que sus retoñitos nos acompañaran hasta el domingo en la tarde.

Era la primera vez que con la excusa de crear empresa estarían fuera de casa por 50 y pico horas. Y así , y después de dar los protocolos de rigor, iniciamos el primer talles de Innovación, ciencia y tecnología que se ofrece en un municipio de Cundinamarca. A jóvenes de 9, 10 y 11 de un par de colegios de la región.