Resumiré en términos de pareja, siendo repetitivo el hecho de que en una relación, uno exija algo del otro, más muestras de afecto, cariño, interés, y hasta de "significabilidad" (si es que esa palabra existe,  ustedes entienden) y el otro en su afán de mantener las cosas en cierto “Status Quo“mostrando atisbos de "sí, tú me importas" y "yo te amo’s”, (lo que no significa que no sea cierto) envía flores,  emoticons, cena,  salida de rumba, y la cama paga la culpa por el repentino desenfreno, para después de unas semanas; por no decir días, volver a la misma rutina de

En un lugar donde el sol asoma tímido siempre entre nubes grises, y con poco rato ya sudas y te bronceas, ese calor de selva tropical mezclado con la brisa de mar al que le ruegas porque seque la ropa húmeda. ¿Quieres eso y de lejos Mucho más?  ¡Tienes que ir al Pacifico colombiano!

¿Cuál es el costo de cambiar?, -¿Cuánto nos representa a las industrias ser o hacer algo que no pensamos que haríamos o que seriamos?, ¿el valor del fracaso, el costo del arrepentimiento?, la satisfacción de ganar algo sobre el terreno conocido, versus la dicha de triunfar en algo que casi desconocíamos.

Me gusta empezar una charla hablando de todo menos de la charla, una película, una historia, la anécdota camino al sitio del evento, cualquier cosa, ¿Por qué? Porque cuando esperas algo y te dan todo lo contrario, pones más atención, y cuando las temáticas a charlas son aquellas que muchos consideran “un ladrillo” vender e implantar la semilla de la curiosidad al público resulta más complejo.

Lo de las pantuflas es cierto, y sin ellas es bueno darse en el dedo pequeño y echar madres por un rato, y cuando me di un madrazo caminando por el ferri Marco polo aún con el sol en poniente, me dije “que torpe” por no ver la tapa que abre la bodega y está a ras del piso , “sóbese que pa’ eso Dios le dio manos “ eso decía siempre mamá, pero cuando me di la segunda vez, me hubiera declarado pendejo si no fuera por la excusa; quizás no válida para usted lector, “¡el atardecer a orillas del rio Orteguaza estaba espectacular, estaba anonadado!”, eso no quita lo pende

Era el lunes 14 de diciembre a las 4 30 pm, a mi alrededor flotaban gracias a sus chalecos salvavidas unos 50 viajeros de múltiples nacionalidades, una de ellos era mi esposa, estábamos en alguna parte del caribe a un par de kilómetros de la costa de Aruba, un sol "diferente" a la mayoría de los que doran la piel en las playas colombianas.

LinkedIn no es precisamente la red a la que más le dedico tiempo. Poco comento, poco interactúo, y lo uso para compartir los artículos relacionados con mi portal Turismoytecnologia.com, y como a que hace poco compraron SlideShare.net, socializo las presentaciones de mis conferencias. Esas interacciones han granjeado varias charlas, portales y consultorías,

Pero escribo esto pensando en el chocolate ( y hago babas) y es que en los 3 últimos meses han ocurrido varios eventos relacionados con el Cacao Colombiano que vale el tiempo mencionarlos por todo lado.

El 19 y 20 de septiembre,  estuvo abierta la Casa de Chocolate en Bogotá, ¡una cosa de locos!, literal, terminé catatónico e hiperactivo con tanto chocolate, de tantos sabores, colores, texturas, presentaciones, un niño chiquito y hasta molesto para con los expositores, pidiendo muestras gratis de barras, coberturas, bombones, e indeciso por cual no comprar.

Como decano de universidad en Colombia, declararía la visita obligada a todos los parques naturales, y exigiría tesis con la aplicación de los conocimientos adquiridos en las carreras, aplicados como beneficios para las regiones del país.

Empresarios y emprendedores con ideas de negocio innovadoras en hotelería, viajes,  gastronomía, eventos, transporte y demás temas relacionados con la industria de turismo, le apuestan al emprendimiento desarrollando ideas de negocio en un fin de semana, 54 horas de trabajo continuo dedicados a empujar ideas y exprimir neuronas, dirigidas a crear Startups relacionadas con la industria turística para distintas regiones de Latinoamérica.

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